Ser competitivo con tus compañeros es bueno pero siempre que los respetes, sino, te puede pasar como Cleo y Clawdeen que pelean por el papel protagonista de la obra de teatro del instituto.

Recuerda lo que dijo Shakespeare: la propiedad de la misericórdia es que no sea obligada, cae como la suave lluvia celestial y bendice dos veces, bendice a quien la da y a quien la recibe.

Ver capítulo: Aulliciones – Monster High